Superdotados, cómo encontrarlos

Alrededor de un 15% de la población presenta altas capacidades, pero solo el 3% es identificado como superdotado.

Por suerte o por desgracia, la educación pública en España, salvo alguna que otra excepción, no está hecha para los niños superdotados. Por ello es importante que los docentes sepan cómo identificarlos o qué hacer en estos casos.

Puede llegar a ser determinante que el maestro mantenga una actitud de observación y se fije en los comportamientos así como en las altas capacidades que puedan desarrollar sus alumnos. A menudo ocurre que estos niños pasan su vida entera sin saber que son superdotados, propiciando así que se desperdicie el inmenso talento que encierran dentro de sus pequeñas y potentes mentes.

No es tarea fácil reconocer a un superdotado. Cerca de un 15% de la población presenta altas capacidades, pero según el Ministerio de Educación solo 3% es identificado como tal. Por ello el docente tiene la importante misión de reconocer estas capacidades para que el alumno superdotado pueda dar lo mejor de sí mismo.

El modelo de los tres anillos

Reiterando lo dicho, no es nada fácil reconocer a una persona con un coeficiente superior al habitual, pero lo que sí que es habitual es que estos niños superdotados se aburran en clase y como consecuencia de esto presenten bajo rendimiento académico e incluso, en algunos casos, fracaso escolar.

Son aspectos muy negativos que pueden detonar en una desmotivación casi crónica, unido a esto se encuentra el problema de que, aparte de que la gran mayoría de docentes no saben distinguir esta cualidad intelectual, tampoco tienen la preparación idónea para potenciar y trabajar su inteligencia.

Hay varios tópicos que dan pistas de si estamos ante un chaval superdotado. La primera observación es que se aburren en clase porque los contenidos los aprenden muy rápido o les resultan muy fáciles. Llevan un ritmo que va por delante del de sus compañeros. A pesar de que esto solo ocurre a nivel académico, no en el plano personal o en las relaciones con los compañeros.

El especialista Joseph Renzulli, del Instituto de Investigación para la educación de los Alumnos Superdotados (Research Institute for Gifted Education, University of Connecticut, USA), realizó un estudio: el modelo de los tres anillos, por el que mediante tres cualidades presentes en todos los superdotados se puede identificar o diagnosticar estas altas capacidades. Estas tres son: inteligencia elevada, creatividad e implicación en la tarea.

Sobre uno de estos tres anillos que propone Renzulli, el de la inteligencia elevada, expresa que no significa que estos niños sean extraordinariamente inteligentes, sino que se vincula más bien con personas que son muy productivas o que cuentan con un alto nivel de rendimiento en el colegio (siempre y cuando el docente le incentive para ello, de lo contrario mostrarán desmotivación y bajo rendimiento).

Con respecto al siguiente anillo, el de la creatividad, es más fácil identificarlo porque el maestro puede darse cuenta de la originalidad e ingenio del niño. Ciertos test o pruebas, como realización de experimentos científicos, mapas, poesías, juegos, pintar, bailar, etc., pueden ayudar a localizar estas actitudes.

Por último, el siguiente anillo que cierra el vértice de este triángulo para distinguir las altas capacidades es el de implicación en las tareas, esto supone que el alumno superdotado mostrará más interés y energía por resolver un ejercicio o actividad específica que un alumno  con coeficiente intelectual habitual. Esto más que en el entorno escolar puede darse en otros ámbitos, como en casa o realizando actividades extraescolares: jugar al fútbol, tocar la guitarra, etc.

En busca de las altas capacidades

¿Que por qué es tan importante que el docente se implique y sepa distinguir estas capacidades? En su mano está que este niño superdotado se saque el máximo partido.

El paso existente entre fracaso escolar y futuro profesional brillante es mínimo. Si no se explotan las posibilidades intelectuales de estos niños, en la mayoría de los casos, suelen acabar suspendiendo, con problemas emocionales, con gran sentido de la frustración, incapacidad para desarrollarse equilibradamente, desorientación hacia el futuro, etc.

El problema de no potenciar estas habilidades cuanto antes puede provocar que el superdotado acabe hasta repitiendo curso, cuando si se le motiva desde un primer momento, se le educa en la cultura del esfuerzo, en la concentración y en el interés por superarse, le resultará muy fácil aprobar todas las materias y todos los cursos escolares. El niño superdotado asimila, aprende y retiene con mayor facilidad.

Dado el poco interés por las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, en fomentar y construir redes de aprendizaje de más calidad para que los alumnos con altas capacidades puedan desarrollarse como es debido y esquiven el fracaso escolar, es muy importante que el docente supla las ineficiencias del sistema educativo ofreciendo alternativas para cada uno de los casos concretos que puedan darse en el interior del aula.

La misión del docente no es solo la de identificar las capacidades de los alumnos superdotados, sino motivarles, prestarles apoyo, elevar un paso más la dificultad de sus ejercicios y contenidos curriculares, potenciar su creatividad… Sin más, ayudarles a desplegar sus alas y exprimir al máximo su inteligencia.

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