Los familiares no son profesores extraescolares

Alba Ruiz. València, 25 de septiembre de 2020.

Los alumnos han ido regresando al ámbito escolar durante el mes de septiembre.  Este año no solo empiezan sus estudios con los nervios del primer día sino que deben  lidiar con las medidas de seguridad -para evitar el contagio de la Covid-19- y enfrentarse a una nueva realidad y a una nueva estrategia de formación escolar. Muchos centros han optado por la semipresencialidad como medida de seguridad, pero algunos estudiantes necesitan un apoyo extra para superar sus estudios sin que se convierta en un infierno con el que batallar cada día. Pero, los hogares familiares no se pueden convertir en academias escolares.

En el estado de alarma los profesores se virtualizaron, pero no resulta fácil comprender una ecuación a través de una videollamada. Los domicilios durante la pandemia han dejado de serlo para convertirse en oficinas de trabajo, academias de matemáticas, salas de juegos…donde los progenitores tenían que dedicarse a múltiples tareas durante el día. Dejaron de ser familiares y pasaron a ser profesores de repaso para sus hijos. ¿Se debería haber bajado el ritmo de los temidos deberes durante la pandemia? No sé si es la mejor solución ya que la vida del alumno debe continuar. Tienen que aprender, convertirse en aquello que desean ser: médicos, ingenieros, filólogos…pero los niños necesitan llegar al hogar y sentir que sus padres son solo eso.  

Las academias de repaso son un recurso que durante años ha sido el salvavidas de los alumnos. Puede ser, que sean ese motor de empuje extra que muchos necesitan para alcanzar sus objetivos académicos en esta nueva normalidad. Siempre hay un cierto temor a acudir a ellas, porque resulta  más “guay” aprobar por tu propio esfuerzo. Muchas veces hay miedo por parte del alumnado a pedir ayuda, a levantar la mano cuando no entiendes algo y que se burlen de ti. Pero, el silencio no es la solución.

Solicita apoyo, y si consideras que aun con tu profesor necesitas ayuda extra, ¿porque no acudir a una academia? Suelen ser clases reducidas y en ocasiones con profesores particulares lo que podría ayudar a evitar el miedo a preguntar las dudas. No te quita mérito aprobar un examen teniendo un refuerzo extra. ¿No es más inteligente el que sabe que necesita ayuda y la pide? Si tienes un objetivo ve a por él, no serás menos inteligente que el que lo haya conseguido solo.

La Covid-19 nos obliga a permanecer en casa, en ocasiones, dando clases online. No sabemos cuánto más va a durar esta situación. Es posible, que las clases de repaso se trasladen al hogar -pero al menos tu familia abandonará el trabajo forzoso de profesor y se dedicará al resto de tareas como su propia profesión-. Es importante separar las clases online de la vida familiar o nunca se llegará a descansar completamente. Tener un horario para acudir a clases  y otro para acudir a un apoyo extra puede ser la solución. En vez de estar cinco horas en tu habitación intentado entender el problema de matemáticas puede que consigas estar dos con tu academia de repaso.

No tengamos miedo a decir en alto “yo he ido a una academia de matemáticas”.  Estamos en una situación complicada en la que no todos se pueden permitir este gasto extra. Por ello, el alumno deberá eliminar su miedo a alzar la mano delante de sus compañeros, pedirle al profesor ejercicios de refuerzo, o incluso acudir a un amigo. Pedir ayuda no es un signo de derrota y hay muchas maneras de superar con éxito nuestro paso por la escuela. Aunque, si tienes la posibilidad de acudir a una academia, no tengas miedo por lo que puedan pensar los demás.

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