El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha ordenado la ejecución provisional de la sentencia dictada el pasado mes de septiembre que anulaba parcialmente el decreto aprobado por la Generalitat en 2024 para reforzar el catalán como lengua vehicular en la enseñanza.
La decisión judicial responde a un recurso presentado por la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) y ha reabierto el debate sobre el modelo lingüístico en el sistema educativo catalán.
Anulación parcial de varios artículos clave
El auto emitido por la sección quinta de la sala de lo contencioso-administrativo declara provisionalmente ejecutables los pronunciamientos de la sentencia, que afectan a varios artículos del decreto.
En concreto, la resolución judicial anulaba parcialmente aspectos relacionados con el uso del catalán como lengua vehicular y de aprendizaje, su consideración como idioma habitual en la actividad docente y administrativa, así como su uso en la comunicación con las familias y en los materiales educativos.
También se ve afectado el papel del catalán como lengua de acogida para el alumnado recién llegado del extranjero.
Sin efectos inmediatos en el curso actual
Pese a la decisión judicial, el Departament de Educación ha señalado que el decreto ya estaba suspendido cautelarmente y no se ha aplicado durante el curso 2025-2026, por lo que no habrá cambios operativos en los centros educativos.
Desde la Conselleria se insiste en que el actual marco normativo sigue vigente y que el catalán continúa siendo la lengua vehicular en el sistema educativo, en base a la legislación autonómica en vigor.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reafirmado el compromiso del ejecutivo con la defensa del modelo lingüístico y de la lengua catalana en la escuela. En la misma línea, el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, ha anunciado que el Govern recurrirá la decisión del TSJC, defendiendo que el modelo educativo en catalán debe mantenerse.
Reacciones políticas y debate abierto
La decisión ha generado una amplia respuesta política. Desde la oposición, Junts ha solicitado la comparecencia del president en el Parlament, mientras que Esquerra Republicana ha reclamado una respuesta firme ante lo que consideran una injerencia judicial. Por su parte, los Comuns han instado al Govern a agotar todas las vías para evitar la aplicación del fallo. En el otro lado, el Partido Popular de Cataluña ha mostrado su confianza en que la sentencia se acabe ejecutando plenamente, defendiendo un mayor peso del castellano en el sistema educativo.
La Asamblea por una Escuela Bilingüe ha valorado el auto judicial como una confirmación de que el modelo lingüístico vigente carece de cobertura legal en algunos de sus aspectos, al excluir el castellano como lengua de enseñanza.
El auto del TSJC vuelve a situar en el centro del debate el modelo lingüístico en Cataluña, una cuestión de largo recorrido político, jurídico y social. Aunque la decisión no tiene efectos inmediatos en las aulas, sí abre un nuevo escenario de confrontación institucional y jurídica que podría tener consecuencias en el futuro del sistema educativo catalán.