SpainSkills: cuando “lo blando” marca la diferencia

Francesc Vicent Nogales Sancho

Mejor docente de España en Primaria por los Premios Educa Abanca 2021

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La escuela y los colegios se centran siempre en los aprendizajes, los conceptos y últimamente en las competencias básicas que debe adquirir todo estudiante. Muchas veces ponemos el foco en las cosas que se dejan de impartir en el aula, suponemos que hace décadas se debió poner el grito en el cielo por dejar de aprenderse la lista de los reyes godos (muchas más décadas de las que imaginamos) y entendemos que ahora pasa algo parecido cuando se dice que dejarán de explicarse los números romanos en clase.

Existen otro tipo de aprendizajes que se generan en el aula, y que no están reglados en un decreto curricular. Es lo que conocemos como “habilidades duras y blandas” o soft skills y hard skills en inglés. Esas habilidades hacen referencia a las destrezas que adquirimos, y que nos determinan como personas. Las hard skills son las competencias más clásicas a nivel laboral y académico, como por ejemplo la capacidad de escritura, edición de textos, el dominio de idiomas, el cálculo mental y nuestras capacidades matemáticas… En definitiva son las habilidades más relacionadas con lo que aprendemos en el colegio. Pero por otro lado están las soft skills, que últimamente se escuchan más.

Entrega premios Educa ABANCA 2021

¿Qué son las soft skills? Son habilidades sobre cómo trabajamos con los demás, qué actitudes tomamos ante las dificultades, etc. En este sentido consideramos como habilidades blandas la creatividad, la adaptabilidad a los cambios, el pensamiento crítico, el liderazgo, la resolución de problemas… Las habilidades duras representan aquellas cosas que hemos aprendido a hacer o a usar, como las herramientas, tecnologías u otras competencias. Las habilidades blandas son los rasgos interpersonales que desarrollamos con el tiempo, como las comunicaciones efectivas, la credibilidad que generes o la generosidad.

Fruto y en un intento de dar visibilidad a estas habilidades blandas se crea en 2007 las SpainSkills, que consisten en una sencilla competición bianual en la que participan alumnos de ciclos formativos y de FP de todas las comunidades autónomas. Se establecen así varias modalidades de competición vinculadas a diversos sectores, como transporte y logística, fabricación, construcción e instalaciones, informática y comunicaciones, artes creativas, servicios… También están las modalidades en exhibición, como la robótica colaborativa, robótica móvil, tecnología de laboratorio químico, etc.

Este año ha dado un salto en visibilidad gracias a la asistencia de la Ministra de Educación Pilar Alegría. Spainskills se ha convertido en la cita por excelencia de la Formación Profesional y constituye un escaparate de la calidad de estas enseñanzas en nuestro país. Es además un medio para estimular a estudiantes, profesorado y empresas, y un foro de debate sobre la evolución de los estándares profesionales, la calidad y la innovación en los diferentes sectores productivos.

Este concurso proporciona a los estudiantes de formación profesional una ventana a través de la cual mostrar sus habilidades y dar a conocer sus conocimientos técnicos en el ámbito de su comunidad o ciudad autónoma, e incluso nacional. Además permite que distintos centros de la geografía española se conozcan y puedan establecer vínculos de colaboración y mejoras educativas. Por otra parte, la participación en este nivel de competición les pone en contacto con valores deportivos como la cooperación, el respeto al trabajo de los demás y el esfuerzo por alcanzar una meta.

Imagen cortesía Pixabay

¿Se trabajan las soft skills en las Spain Skills? Realmente esta competición está más enfocada a dar visibilidad a la FP, y potenciar al alumnado de esta etapa. Es lógico que participar en este evento supone un reto importante y que los alumnos ganarán una experiencia vital que les ayudará a mejorar esas habilidades blandas, pero el enfoque de la competición es más hacia las diversas ramas profesionales que se establecen en las distintas categorías.

Para potenciar las habilidades blandas en la escuela se necesita generar dinámicas de trabajo colaborativo entre los alumnos. Así lograrán poner en práctica sus dotes de liderazgo, así como su capacidad de trabajo en equipo. Necesitamos también mejorar la comunicación entre los estudiantes, apostando por la escucha activa y participativa, fomentando la empatía y la toma de decisiones en consenso. Es importante abordar también la gestión organizativa y del tiempo, para ello los docentes deben dejar de ser los que determinan qué, cómo y cuándo se hacen cosas en el aula y empezar a repartir esa organización y responsabilidad entre el alumnado.

Todos los resultados de la edición de este año se pueden ver en la web de SpainSkills.

El deporte, la gamificiación, el aprendizaje por proyectos o por retos, el aprendizaje – servicio son estrategias metodológicas que nos van a permitir trabajar las soft skills de una manera transversal en las escuelas. Según la investigación Global Learner Survey, de Pearson (2019), las soft skills se han convertido en las habilidades más demandadas a nivel laboral para los próximos 15 años, destacando liderazgo, trabajo en equipo, la toma de decisiones y el pensamiento crítico. La escuela debe dar respuesta a esta nueva demanda y generar las dinámicas necesarias para que esas destrezas se consoliden en los estudiantes y su manera de afrontar la vida.

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