El inicio del curso, y más aún el debut de los niños más pequeños en la escuela, abre la puerta a contagios frecuentes: diarreas, catarros, gripe, bronquiolitis o la enfermedad de mano-pie-boca. Un reportaje de la agencia SINC repasa qué infecciones circulan más en las aulas y qué se puede hacer para reducir el riesgo.
El norovirus, el «enemigo número uno»
Un estudio del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), realizado durante la pandemia en tres hospitales españoles, observó que en los niños pequeños las diarreas de origen parasitario suelen deberse a Giardia o Cryptosporidium, y las bacterianas a Escherichia coli y Campylobacter. Entre los virus, el norovirus fue el más detectado en niños con diarrea, según explica la investigadora María Dolores Fernández-García. También son frecuentes en los colegios los sapovirus, los adenovirus entéricos, los astrovirus y los rotavirus.
Rotavirus y vacunación
El rotavirus es, según la OMS, la causa más común de diarrea grave en bebés y niños pequeños en el mundo, con más de 150.000 muertes anuales de menores de cinco años. Un nuevo estudio sobre los rotavirus en la Comunidad de Madrid concluye que la diversidad genética de los virus no influye en la gravedad, pero sí la vacunación: el riesgo de hospitalización es casi cuatro veces mayor en los niños sin la pauta completa. Las dos vacunas orales disponibles desde 2006 no entraron en el calendario público hasta 2024. Estas vacunas no evitan del todo la infección, pero sí los cuadros graves y los ingresos.
Bronquiolitis y otros virus respiratorios
Entre los contagios más habituales también están los enterovirus, los virus de la gripe, los rinovirus del resfriado, los coronavirus y el virus respiratorio sincitial, causante de la bronquiolitis en bebés, aunque en la inmensa mayoría de los casos provoca solo síntomas leves.
Cómo reducir el riesgo
Fernández-García recuerda que es imposible evitar que los niños entren en contacto con los virus, pero sí reducir el contagio con medidas sencillas: lavarse bien las manos, sobre todo tras ir al baño y antes de comer; no llevar a los niños al colegio cuando tienen diarrea, vómitos o fiebre; y ventilar bien las aulas y otros espacios cerrados. El estudio del ISCIII comprobó que estas medidas, aprendidas durante la pandemia, redujeron notablemente las gastroenteritis que se transmiten entre personas.
Fuente: SINC, reportaje de Javier Yanes (4/9/2026), publicado bajo licencia Creative Commons BY 4.0. Adaptado por Educación Press. Foto: Rawpixel.