El discurso apocalíptico sobre la superinteligencia y el «riesgo de extinción» funciona como cortina de humo que oculta problemas reales e inmediatos de la inteligencia artificial. Es la advertencia de tres de los mayores expertos españoles en la materia, que analizaron la situación en un encuentro con la prensa organizado por el Science Media Center España.
«Marketing, distracción y eludir responsabilidades»
Ramón López de Mántaras (CSIC-IIIA) sostiene que detrás de la alarma por una rebelión de las máquinas coexisten tres factores: marketing, distracción y la intención de eludir responsabilidades. Presentar la tecnología como algo que «piensa» o «conspira» la hace parecer más extraordinaria a inversores y clientes, y oculta daños actuales como los sesgos discriminatorios, la explotación laboral, la vigilancia masiva, el coste medioambiental o la pérdida de habilidades cognitivas. Senén Barro (CiTIUS, Universidad de Santiago de Compostela) admite que ese lenguaje puede servir para divulgar, siempre que quede claro que es metafórico.
«No es un incidente, es un cibercrimen»
Nuria Oliver, directora de ELLIS Alicante, rechaza llamar «incidente» a que el software de una empresa penetre ilegalmente en los servidores de otra. A su juicio, muchos de estos fallos responden al llamado reward hacking, cuando el sistema optimiza su objetivo por vías imprevistas por un mal diseño de las restricciones, y no a una superinteligencia autónoma.
Regulación e investigación pública
Los expertos señalan que la automejora recursiva sigue supervisada por equipos humanos, aunque advierten de comportamientos emergentes en entornos multiagente. Barro celebra el marco normativo europeo y sostiene que la regulación no puede dejarse en manos de la autorregulación corporativa. También reclama más inversión pública, porque la investigación académica queda desconectada de la de las empresas por falta de recursos y opacidad.
Fuente: SINC, reportaje de Antonio Villarreal (18/09/2026), publicado bajo licencia Creative Commons BY 4.0. Adaptado por Educación Press. Foto: Brett Wharton / Unsplash.