El proyecto de ley que plantea reducir el número máximo de alumnos por aula y establecer una regulación común de la jornada lectiva del profesorado no universitario ha superado su primer gran trámite parlamentario. El Congreso de los Diputados ha rechazado las enmiendas a la totalidad presentadas por dos grupos parlamentarios, permitiendo que la iniciativa continúe su recorrido en las Cortes.
Durante el debate celebrado este jueves, la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, defendió una reforma que, según destacó, responde a una reivindicación histórica del profesorado y forma parte de las medidas impulsadas para reforzar la educación pública.
La propuesta fija para los docentes de centros públicos una jornada lectiva máxima de 23 horas semanales en Educación Infantil, Primaria y Educación Especial, mientras que en el resto de enseñanzas el límite se situará en 18 horas. El objetivo es que los profesionales dispongan de más tiempo para la planificación de las clases, la coordinación educativa, la atención individualizada al alumnado y el trabajo conjunto con familias y personal de apoyo.
La futura norma también introduce cambios en las ratios de los centros sostenidos con fondos públicos. En Educación Primaria se establece un máximo de 22 alumnos por aula y en Educación Secundaria Obligatoria, de 25 estudiantes.
Según defendió la ministra durante su intervención, la reducción del tamaño de las clases favorece una mayor participación del alumnado, contribuye a compensar desigualdades y facilita una atención más personalizada.
La aplicación de estas medidas será progresiva. El calendario previsto contempla su puesta en marcha desde el curso 2027-2028 hasta alcanzar la implantación completa en el curso 2031-2032, un periodo que coincide con la tendencia de descenso demográfico registrada desde 2009.
Tolón sostuvo que la mejora de las condiciones laborales del profesorado repercute directamente en la calidad del sistema educativo y expresó su confianza en que la tramitación parlamentaria permita incorporar nuevas aportaciones para perfeccionar el texto antes de su aprobación definitiva.