Los adultos con epilepsia difícil de tratar que consumen cannabis casi a diario sufren más del doble de crisis convulsivas al año que los no consumidores. Es la conclusión de un estudio de la Universidad de Washington en San Luis (EE UU) publicado en la revista Epilepsia.
Qué se ha analizado
El equipo revisó los historiales de 64 adultos con epilepsia resistente a fármacos, tratados entre 2019 y 2024 en una unidad de monitorización de la Universidad de Wisconsin. Comparó a 22 consumidores habituales (20 o más días al mes) con 42 no consumidores. El 90 % de los primeros presentó los tipos de crisis más asociados a lesiones y a la muerte súbita, frente a aproximadamente la mitad de los segundos. Además, llegaron a la unidad especializada cinco años después de su primera crisis, frente a los 18 de los no consumidores.
Asociación, no causa
Los autores subrayan que no se puede afirmar una relación causal, pero sí «una asociación preocupante». Entre los 15 consumidores cuya cronología pudo documentarse, todos empezaron a consumir antes de su primera crisis, lo que debilita la idea de que lo hicieran para mejorar su epilepsia. Aaron F. Struck recuerda que la forma purificada de cannabidiol aprobada por la FDA no contiene THC, y recomienda tratar la ansiedad o el insomnio con fármacos bien conocidos. El equipo prepara ya un estudio multicéntrico más amplio.
Fuente: SINC (29/09/2026), publicado bajo licencia Creative Commons BY 4.0. Adaptado por Educación Press. Foto: Unsplash. Referencia: Philibert-Rosas S, Struck AF et al., Epilepsia (2026).