El Colegio Enrique Soler de Melilla, gestionado por la Cooperativa de Maestros de Melilla (COMAMEL), se ha convertido en el primer centro miembro de la Alianza STEAM Europea. El colegio recibió el reconocimiento el miércoles 21 de octubre en el Teatro Kursaal-Fernando Arrabal, durante el XXI Congreso de la Unión Española de Cooperativas de Enseñanza (UECoE), que reunió a más de 300 representantes de cooperativas educativas de toda España.
El representante internacional de la Alianza, Cătălin Soare, entregó la placa acreditativa al director del centro, Carlos Llerandi, y al presidente y el vicepresidente de COMAMEL, Antonio Aguilar y Antonio Llerandi.
Alumnas al frente de los proyectos
Según Soare, el Enrique Soler «cuenta con espacios de aprendizaje y servicio donde alumnos y alumnas imaginan, crean y desarrollan ideas» con metodología STEAM, robótica, programación, diseño 3D e inteligencia artificial. La Alianza valoró también que el colegio ponga a sus alumnas al frente de los proyectos STEAM y que convierta la diversidad cultural de Melilla en motor de aprendizaje.
Llerandi explicó que el centro ha cambiado su forma de enseñar con su proyecto de competencias digitales y que trabaja con la inspección educativa para que el próximo curso haya una asignatura propia. En ella, afirmó, las competencias STEAM no solo se trabajarán de forma transversal, sino que se profundizará en cada una de ellas.
Una red que nace del proyecto STEAMbrace
La Alianza STEAM Europea se presentó públicamente en Melilla. Nace del proyecto europeo STEAMbrace, financiado por el programa Horizonte Europa y coordinado por el Grupo Edelvives. Con sede en Zaragoza, es una asociación sin ánimo de lucro que quiere unir en red a colegios, universidades, museos, empresas e instituciones de toda Europa para dar continuidad al trabajo del proyecto cuando concluya, en junio de 2027.
Su principal objetivo es acercar la ciencia a todo el alumnado, y en especial a las niñas y a los estudiantes de entornos rurales y de familias desfavorecidas. La red está abierta a todos los centros que quieran unirse, y Soare la comparó con una cooperativa: «No pertenece a nadie en particular: pertenece a todos sus miembros».
STEAMbrace busca reducir la brecha de género en las disciplinas STEM integrando enfoques artísticos y humanísticos, y se dirige a estudiantes de entre 11 y 18 años. En él participan diez entidades de cinco países europeos, entre ellas Edelvives, la Universidad del País Vasco, AIJU, WITEC (Suecia) y la Facultad de Economía de la Universidad de Zagreb (Croacia).