El 73 % del contenido incautado en operaciones contra pederastas y pedófilos corresponde a imágenes no sexualizadas de menores, según advirtió Nicolás Marchal, profesor de la Universidad Nebrija, en León. Esas fotografías, explicó, se obtienen en espacios públicos como parques, playas o piscinas, o se roban de redes sociales abiertas, por ejemplo de fotos subidas por los propios familiares.
Marchal, doctor en Derecho y director del departamento de Seguridad y Defensa y del Grado en Criminología y Ciencias Forenses de Nebrija, intervino en la sexta edición del ciclo «Educación al rescate», dedicada a la huella digital en la educación, a la que asistieron 150 personas.
La huella digital pasiva
El experto distinguió entre la huella digital activa, lo que cada persona publica sobre sí misma, y la pasiva, «lo que otros publican de nosotros». Esta última es especialmente relevante en los niños pequeños, que no tienen móvil ni acceso a internet y cuyas imágenes publican sus padres o familiares. «Muchos menores de 5 años tienen más de 700 imágenes en su huella digital», señaló, aludiendo a datos manejados por la comisión legal creada para modificar la Ley del Menor en materia de protección en internet.
Repercusiones para los jóvenes
Marchal recordó que lo que los jóvenes publican de sí mismos construye una identidad digital que puede investigarse años después, por ejemplo en un proceso de contratación. «Los estudiantes dejan huella cuando creen que no lo hacen», dijo, y añadió que cuanta más responsabilidad tiene el puesto, con más profundidad se hace esa búsqueda.
Entre sus recomendaciones, citó buscarse con nombre y apellidos entrecomillados en Google, crear una alerta en google.es/alerts para recibir avisos de nuevas publicaciones con el propio nombre y mantener una «higiene digital», como tener un Instagram cerrado o usar un correo distinto para registrarse en plataformas de poco interés.
El ciclo «Educación al rescate»
El coloquio, moderado por Marina Vega, contó con la apertura de la concejala de Educación, Turismo e Igualdad de León, Mercedes Escudero Pérez, que llamó a reflexionar sobre qué se comparte y cómo se protege la privacidad, algo «especialmente importante cuando hablamos de niños, niñas y jóvenes». El acto contó con el apoyo de la Fundación Nebrija. En esta edición también se abordaron la inteligencia artificial y su consumo energético.