La revista científica Historia de la Educación, que edita la Universidad de Salamanca, dedica su volumen 45 al 150 aniversario de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) con estudios que miran esta experiencia pedagógica desde Galicia, Cataluña, Extremadura y Salamanca.
El monográfico se ha presentado en Salamanca con el vicerrector de Investigación, José Miguel Mateos Roco; la directora de la revista, Eva García Redondo; la editora invitada, Raquel Vázquez Ramil; Ángel Serafín Porto Ucha, y la directora de coordinación de la ILE, Celia Armenteras.
La ILE vista desde las regiones
El volumen arranca con una anécdota de 1875: un profesor de la Universidad de Santiago de Compostela escribió que no había sido nombrado «para formar catecúmenos de ningún sistema político, sino sólo para enseñar ciencia». Según el monográfico, Laureano Calderón y un colega fueron destituidos por enseñar a Darwin y encarcelados en el castillo de A Coruña; al año siguiente fundaron la ILE.
El recorrido por territorios muestra caminos distintos. En Cataluña, el krausismo apenas influyó y la ILE llegó a través de la amistad entre Francisco Giner de los Ríos y el poeta Joan Maragall. En Extremadura, un artículo traza la red que va desde los primeros accionistas de la institución hasta las 24 extremeñas que pasaron por la Residencia de Señoritas.
Salamanca cuenta con dos artículos. Uno estudia a profesores krausistas de la universidad, como Mamés Esperabé, rector durante tres décadas. El otro se centra en el Colegio San Rafael (1881-1887), que llevaba a su alumnado a la Plaza Mayor, a las fábricas y al río Tormes, algo que hacía murmurar en la ciudad que «hace cosas raras con los alumnos».
Otro trabajo analiza las escuelas rurales que proyectó entre 1922 y 1937 el arquitecto Antonio Flórez, en las que Salamanca fue la segunda provincia que más invirtió. El volumen se cierra con la semblanza de Giner escrita por su discípulo Manuel Bartolomé Cossío.
Una institución sin dogmas
Fundada el 29 de octubre de 1876 bajo el liderazgo de Giner de los Ríos, la ILE nació, según los editores del número, como una resistencia institucional. Sus estatutos la declaraban ajena a cualquier comunión religiosa, escuela filosófica o partido político, y apostó por el pensamiento crítico frente a la memorización.
De su entorno surgieron la Junta para la Ampliación de Estudios, la Residencia de Estudiantes y las Misiones Pedagógicas. Fue ilegalizada en 1939 y recuperó su actividad en 1977. Los editores reconocen que «pudiera parecer que todo está dicho», pero sostienen que hay hilos que conducen a «caminos poco hollados».
La portada reproduce «El cielo entre líneas», una fotografía tomada hacia lo alto del edificio de la Fundación Francisco Giner de los Ríos, en Madrid. García Redondo la considera una imagen muy apropiada porque refleja que «el conocimiento debe ser libre, riguroso y abierto». El presidente de la ILE, José García-Velasco, firma además un texto que reivindica la educación como factor esencial para la autonomía y el desarrollo personal.
Nueva etapa para la revista y para las de la universidad
Historia de la Educación, fundada en 1982, publica desde 2025 solo en formato digital y con publicación continua: cada artículo se difunde cuando supera la revisión por pares. Es una revista de acceso abierto diamante, sin costes para autores ni lectores, que edita Ediciones Universidad de Salamanca.
La publicación ha adaptado su formato a estándares internacionales como ORCID, DOI y metadatos XML JATS. Cuenta con los sellos de calidad de la FECYT en Historia y en Educación y prepara su candidatura a Web of Science y Scopus.
En la presentación se anunció además una estrategia común para todas las revistas científicas de la Universidad de Salamanca, basada en la calidad científica, la integridad ética, la profesionalización editorial, la visibilidad internacional y una adaptación responsable a nuevos retos, entre ellos la inteligencia artificial. «Queremos abrir una nueva etapa para las revistas científicas de la Universidad de Salamanca», señaló Mateos Roco.